EL SUJETO, LA CIENCIA Y LO DIGITAL

 In "Emergencia de un Real efectos en el sujeto"

EL SUJETO, LA CIENCIA Y LO DIGITAL

LUIS FERNANDO PALACIO, AME, Miembro del Foro de Medellín.

 

Foro de Medellín, 26 de Mayo del 2020.

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En los albores de los años 30 del siglo pasado, Freud en su texto “Psicología de masas y análisis del yo” analiza la lógica que se presenta en la constitución de la masa y la función que allí tiene la identificación a un líder, anticipando y esclareciendo algo de eso que va a ocurrir en Europa en los años 30 y 40. Este es un ejemplo de la forma como utiliza su teoría del inconsciente para analizar fenómenos sociales, sabemos que lo utiliza igualmente para analizar la religión, el arte.

Creo que esta es una tarea de los psicoanalistas, reiterada por Lacan en múltiples oportunidades, les recuerdo las mil citadas expresiones “El analista debe estar a la altura de la subjetividad de su época” y pensar la escuela como “base de operaciones contra el malestar en la cultura”.

Ahora, hoy no estamos en la época de Freud y no completamente en la de Lacan, lo cual exige que nuestros análisis deban tener en cuenta tanto la historicidad de los fenómenos sociales, los cambios en las discursividades como las nuevas elaboraciones que se presentan en la teoría psicoanalítica. Sin duda, la permanencia del psicoanálisis depende en gran parte de la manera como sus elaboraciones, su teoría, su doctrina responda pertinentemente a lo nuevo que emerge en el lazo social.

Freud y el psicoanálisis están marcados por el surgimiento de la ciencia, siendo esta como Lacan lo indica, una condición de posibilidad para el surgimiento del psicoanálisis. Sin la ciencia moderna imposible inventar dispositivo analítico.  Ahora, la ciencia moderna a través de su historia tiene múltiples caras.   Freud es un claro heredero del siglo las luces, con una sólida formación positivista, y en esta tradición encontramos en su obra una clara oposición ciencia- religión.  En consonancia con la época, la ciencia es asociada al progreso, al bienestar. Esta visión amable e idealizada de la ciencia aparece en su crítica a la religión, cuando opone la ciencia y el arte a la religión, quien no este cerca de las dos primeras tiene como opción la creencia religiosa.

La ciencia en su evolución, en el siglo XX, se presenta como tecnociencia. Y esto conlleva cambios, de la ciencia que ha servido y sirve a proyectos que permiten el desarrollo de la cultura, de la civilización, en el siglo XX se devela crudamente – de esa crudeza ya había precedentes – otra cara que la asocia a la destrucción, a la muerte. Hiroshima, el nazismo y otras experiencias muestran esta vertiente tanática, presentándose como algo que puede atentar o destruir la cultura o la civilización. Ciertas corrientes ecologistas, los que denuncian el cambio climático, y otros movimientos se apoyan en lo anterior para fundar su lucha. Lo anterior exige que nos preguntemos hoy, si la ciencia está orientada y responde a los proyectos de la civilización o, por el contrario, es la civilización la que está completamente subordinada a los imperativos de la ciencia. Algunos debates que se presentan a propósito del Coronavirus tienen en su fundamento el dilema que se viene de señalar.

En otras palabras, una transformación esencial se ha producido en la ciencia que heredamos del siglo XVIII y el siglo XIX la cual pretendía aprehender la naturaleza, explicarla.  Ahora, en nuestra época, nos ocupamos de una naturaleza completamente marcada por los desarrollos de la ciencia, modelada por la tecnociencia. Hoy la tecnociencia crea objetos que no tienen nada que ver con aquellos que la ciencia descubría en la naturaleza. Creo que Lacan alude a esto cuando afirma: “es necesario no olvidar que la característica de nuestra ciencia no es haber introducido un conocimiento de un mundo mejor y más amplio, sino de hacer surgir en el mundo cosas que no existían de ninguna forma al nivel de nuestra percepción” (El reverso del Psicoanálisis”).

Aparte de lo anterior, rápidamente quiero hacer hincapié en otra característica que Lacan da a la ciencia, importante para este análisis (– entre otras -). Indica que la ciencia es un proyecto que forcluye la castración y lo dice porque en ella no hay lugar para lo imposible, es decir es un proyecto que no conoce límites.

Para tratar de salirle al paso a la tesis de que hay una satanización de la ciencia con estos señalamientos, quiero aclarar: la ciencia y la tecnociencia tiene efectos benéficos. Como ejemplo de esto, Ligia en otra sesión, hablaba de como la ciencia nos da la posibilidad de comunicarnos en los tiempos de la pandemia y posiblemente ella será esencial para salir de ella como algo diferente a un cadáver. Sin duda la tecnociencia tiene sus efectos benéficos, pero esto no debe producir una fascinación que nos impida ver ese aspecto “irrespirable” que señalaba Lacan, en una declaración hecha en France culture decía “Por lo demás el discurso de la ciencia tiene consecuencias irrespirables para eso que se llama la humanidad”. Irrespirable en sus efectos sociales, irrespirable para el psicoanálisis, ¿Qué la hace irrespirable? Para el psicoanálisis, lo es porque excluye algo que esta en su fundamento pues la ciencia “es una ideología de la supresión del sujeto” (como lo señala en Radiofonía). En otras palabras, la ciencia forcluye el sujeto, y lo forcluye porque excluye su verdad, su verdad pulsional, mientras que el psicoanálisis por el contrario respeta esta verdad y la interpreta.  Lacan es claro a propósito de esto: “El discurso analítico se especifica, se diferencia por plantear la pregunta: para que sirve esta forma de saber, que rechaza y excluye la dinámica de la verdad. Primera aproximación – ella sirve para reprimir eso que habita el saber mítico”. El saber mítico sobre el cual la ciencia no quiere saber nada es el saber inconsciente. Esto lo explica cuando diferencia saber y verdad, para él la verdad se resiste a pasar por la representación, con esto quiere decir que es imposible decir la verdad y por esto debemos reconocer que hay en la estructura algo inefable, algo que no se puede decir. En otras palabras, en la relación verdad-saber, lo real no puede ser aprehendido por el saber y este es otro aspecto que nos permite marcar la diferencia entre ciencia y psicoanálisis. El imperativo de saber, al cual la ciencia esta sometida y la ilusión que la acompaña, todo es posible reducirlo a un saber, llevan a pensar que nada es imposible, que no hay limite y en consecuencia esto hace de la ciencia un proyecto totalitario.

En la ciencia como proyecto totalitario, donde todo se puede saber, el sujeto es reducido a un elemento del saber del Otro y esto conlleva – por la estructura misma de la ciencia – a una universalización, a una homogenización cuyo corolario es el sujeto forcluido. Quiero resaltar que estas características de la ciencia son hoy reforzadas y potencializadas por la incidencia de lo digital en nuestra cotidianidad.

La pandemia y la omnipresencia de lo digital de anudan para reforzar una serie de ilusiones y de espejismos. Sirven además al amo, para desplegar sus dispositivos de vigilancia, control, penalización.

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Intentare analizar algunas situaciones que nos devela esta pandemia donde esa cara nefasta de la ciencia se despliega.

Aparte del todo se puede saber, Google pretende tener un saber total, universal, sin fronteras. Con lo digital tratan de imponer una voz y una imagen planetaria y el don de la ubiquidad. Algunos suponen lo anterior a CNN o a los teléfonos satelitales. A esto podemos adicionar la mirada omnipresente (ahí pertinentemente podemos hablar de pandemia de cámaras, de satélites). Si vieron “The Truman show” pueden preguntarse si eso es hoy ciencia ficción. Hoy hay países que, sirviéndose de Google, penalizan a sus ciudadanos porque la aplicación les permite saber a las autoridades si alguien se desplazó un día en que no estaba permitido.

Edward Snowden, miembro de la Cía. y de la Agencia de seguridad nacional de los EE UU (Antes del 11 de septiembre cuando según los negacionistas: dos rascacielos atacaron dos aviones en pleno Manhatan, los EE UU tenían alrededor de 11 agencias de seguridad, después de esto para mejorar la eficiencia las concentraron en la NSA). Snowden quien vive refugiado en Rusia, después de hacer publica información de estas agencias, publico el libro “Vigilancia permanente”, donde encontramos como se relaciona el proyecto autoritario de un estado con las formas de control utilizando para esto la tecnología. Por ejemplo, y para esto piensen en lo que le ocurrió al embajador que tenemos en Washington cuando filtraron una conversación en un hotel con nuestra canciller. Según Snowden: desde la cámara o micrófono de cualquier celular usted puede ser escuchado o filmado incluso cuando el celular este apagado. Es necesario extraer la carta Sim para que esto no ocurra.

Recuerden que después del 11 de septiembre los EE UU decretaron lo que se llamó: La “ USA Patriot Act”,( Ley para unir y fortalecer América (obviamente en esta  América no es la nuestra) proveyendo las herramientas apropiadas requeridas para impedir y obstaculizar el terrorismo). Se suponía que estas medidas serian temporales. Muchas de ella eran completamente antidemocráticas, pero fueron apoyadas unánimemente porque eran una respuesta a la masacre de las Torres Gemelas. Guantánamo fue uno de sus resultados. ¿Se suponían temporales y que encontramos hoy? El resultado es que hoy son medidas vigentes. Hoy permanecen. ¿Qué podemos ver allí? Sin entrar en la discusión de su pertinencia en el momento de la coyuntura, lo que encontramos es el uso de una situación de pánico, de “shock” social para imponer medidas que sacrifican las libertades, insisto medidas que tienden a permanecer. En Medellín ya se habla de esto a propósito del programa: “Medellín te cuida”. Frente a los cuestionamientos ya tenemos la respuesta “ready mady”: es temporal. Por lo demás, consideren la tesis de Foucault sobre las relaciones entre el saber y el poder. El saber obtenido en estas plataformas sin duda da un poder, queda la pregunta: ¿qué tipo de uso le van a dar? Dice Snowden en su texto, que el estado norteamericano, tiene 5000 informaciones sobre cada uno de sus ciudadanos, se dice igualmente que la mitad de los habitantes de los EEUU, están identificados facialmente.  Y de esta información lo importante no es tanto lo que escribes o dices por WhatsApp, Facebook, Instagram sino tus desplazamientos, a donde vas, con quien. Recuerden que estas agencias tienen acceso a todo lo que transita por Google, Youtube, Whatsapp, Instagram, etc. No por azar Google no opera en China, los chinos tienen a Baidu como motor de búsqueda, pues lo que se juega en ellas, podemos sospechar, es de gran interés para lo que llaman “la seguridad nacional”. Para más información, les recomiendo una emisión en una cadena que se llama ARTE. La emisión se llama. “Todos vigilados, siete mil millones de sospechosos”. Creo que está que en Youtube, pero traten de buscarlo desde aquí y van a encontrar un texto que dice algo así: por motivos legales este programa no puede ser visto en su país o región. En Europa se puede ver.

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El encuentro con el real de la pandemia ha producido un efecto sobre nuestras realidades. Me atrevo a llamar:  patéticas, atemorizantes, degradantes del lazo social las formas como se han desplegado en esta coyuntura dos tipos de dictaduras que tratan de imponerse: la digital y la de las emociones, las cuales se relacionan. Constatamos un uso político del pánico buscando reforzar los sistemas de vigilancia y control. La mayoría de los estados tratan de imponer un orden sanitario, que evoca en un primer Foucault la relación saber-poder, en un segundo Foucault la “biopolítica” y en un post-foucautiano como   Chul-Han lo que el nombra como la “biopolítica digital”.

¿Cuál es el resultado? Enumero someramente algunos: Samir hablo de la infantilización, un reforzamiento del individualismo, la paranoizacion de la sociedad, (ejemplo de China, con el certificado ciudadano), pues, mi congénere me puede matar, infectar. Paranoizacion potencializada porque estamos permanentemente observados. Como lo sugiere Zizek, una realidad postpandemia emerge con el reforzamiento de los dispositivos de control al servicio de los gigantes tecnológicos y de los estados.  Y en esto los medios de comunicación han cumplen un rol esencial.

Para Chul Han la astucia de toda esta estrategia es el haber logrado que el individuo conectado se encargue, “él solito”, de vigilarse.

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Para finalizar quiero hacer un ejercicio de ciencia ficción. Al comienzo de esta serie de encuentros uno de los jóvenes hacia la pregunta sobre como el psicoanálisis puede llevar el sujeto a resistir, a objetar. De entrada, el respeto que este dispositivo tiene por el síntoma como objeción es ya una forma. No tratarlo a partir de los ideales que despliega la normalidad es abrir esa posibilidad. Un análisis debe llevar al sujeto a tener una posición crítica frente a la norma, frente a lo que se denomina normalidad. Cuando hablamos de permitirle al sujeto vía el análisis decir no, es un no a eso que Lacan llamo en el 58 el “normalismo delirante”.

Es decir, reconocer el síntoma como una función – Freud – es ya una vía que objeta los ideales de normalidad. Considero, que algunos reconociéndolo o no, tienen como proyecto instrumentalizar el sujeto reduciéndolo a un algoritmo. En el psicoanálisis tenemos también un proyecto de reducción cuando hablamos del proceso como como algo que va del desciframiento al ciframiento, ciframiento que en otras palabras nombramos como atravesamiento del fantasma (Seminario XI) o identificación al sinthoma. (Seminario XXIV) Hay diferencias entre uno y otro. Tal vez los idolatradores del mundo digital imaginaran un día en el cual la subjetividad quedara reducida a un algoritmo.  Cuando decimos atravesar el fantasma, o identificación al sínthoma reconocemos en esto algo que define la singularidad del sujeto, siendo una respuesta única, intima frente a la falta estructural de Otro. Caricaturizando: Lo anterior excluye radicalmente un atravesamiento del algoritmo.

Para terminar, en una intervención, después de una exposición de A. Albert, 1975, Lacan dice lo siguiente “El análisis nos indica que no hay mas que el nudo del síntoma y que hay que sudar bastante para llegar a aislarlo, tanto hay que sudar que uno puede incluso hacerse a un nombre. Es lo que conduce en algunos casos al colmo, a lo mejor que se puede hacer: una obra de arte. No es nuestra intención, no se trata en absoluto para nosotros de llevar a alguien a hacerse un nombre, ni a hacer una obra de arte. LO NUESTRO CONSISTE EN INCITARLO A PASAR POR EL BUEN AGUJERO DE LO QUE LE ES OFRECIDO A EL, COMO SINGULAR”.

 

NOTAS

“Joyce elige como yo ser un hereje”. Hace alusión a la dimensión “heretia”, es decir subversiva del sinthoma.

“Una crisis ética con relación a la manera como la ciencia toma parte en nuestra vida común” 1974. Declaración a France culture.

“El mundo está cada vez más poblado de latosas…en esos objetos hechos para causar vuestro deseo, tanto es que la ciencia ahora los gobierna, piénsenlos como latosas”.

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